22 Junio 2009
En base al estudio podemos encontrar dos campos de oportunidad, dentro de las preferencias de los públicos: precios (30%) y servicio (22%); es decir, se tiene una oportunidad de crecimiento del 50%. Para llegar a esa meta, es necesario revisar los principales medios en que es conocido "Ciber..." (Por un conocido 44%; por volante 16%; anuncio o revista 9%; otros, 31%).
Es importante resaltar que casi un tres de cada cuatro personas considera que los precios son bajos o accesibles (69 %). Esto da pie a la siguiente interpretación: se confirma que los precios son el principal atractivo, y esto provoca una promoción boca por boca que es la principal causa de crecimiento.
Para expandir el mercado es necesario dar a conocer los precios a un mayor número de personas, y, según los encuestados, la mitad le gustaría recibir información por medio del volante (50%), y una quinta parte por medio de la televisión (19%). A esto se le añade que las personas que son frecuentes conocen en su mayoría los servicios (69%) y la mayoría encuentra lo que busca (74%). Más de la mitad de los entrevistados son mayores de 18 años (de 26 en adelante con 39%; se le agrega un 23% de 19 a 25 años); del total de los encuestados, cerca de la mitad son estudiantes (42%).
Si cruzamos estas variables con la pregunta "con que frecuencia utilizas el servicio de papelería" (con un resultado de un 38 %), entonces encontraremos que nuestro principal grupo en potencial expansión son los jóvenes estudiantes.
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2 Abril 2009
Román Manuel Salazar Luevano, en comentario de la obra:
Guía para realizar investigaciones sociales. Rojas Soriano, Raúl
Lado A, la parte del autor
1
Las Rojas causas de Soriano
Hay en la obra de ciertos autores un móvil de crimen, algunos le llaman motivación, otros, prejuicio, otros más "compromiso social". Rojas Soriano -doctorado por la UNAM- cumple con cada uno de estos requisitos. El móvil de su delito para escribir este libro es "consolidar la investigación social como un instrumento que ayude en la solución de los distintos problemas socioeconómicos del país" (página 17).
Pero claro, olvida una perogrullada epistemológica: el ángulo de observación del problema determina la naturaleza del problema (o su área de estudio: económica, política, astrológica). Hay un análisis gnóstico (a saber) de la investigación social para analizar "los problemas metodológicos más comunes que surgen el proceso de investigación, dándose pautas generales para efectuar los estudios con rigor científico"; tal empresa exige más rigor que el común; no cualquiera sermonea a los otros cualquiera, hay que tener cierto mérito para ello.
El talante del crédito curricular es una buena carta de presentación a los menos estudiosos, pero siempre hay alguien con un curso de Londres, o con un premio o una medalla que lleve su nombre. No basta trepar en la academia. También hay que tener autoridad moral. No es menor que el mercado de las soluciones definitivas (de verdades rebeladas) ya no baste ser sabio. La competencia nos obliga a transformarnos en profetas, leyendo las señales de los tiempos, y por supuesto, vaticinado la destrucción del mundo. El buen Soriano no se podía quedar atrás, y escribió
"Muchas investigaciones carecen de autentica proyección social por estar orientadas al utilitarismo económico, componente básico de la sociedad de consumo; otras centran su atención en problemas irrelevantes o se llevan a cabo con enfoques parciales que impiden formular políticas y estrategias de acción de acción e incrementar el acervo de conocimiento científicos en la esfera social" (página 21).
No dudo de las intenciones o los argumentos o incluso de la utilidad de la obra, pero habría que preguntarse por el sentido de las intenciones, el fondo de los argumentos y a qué resulta útil la obra. El buen Soriano no puede ignorar la indeterminación de Heisenberg y pretender que sus razones son más puras que la de todos aquellos que reprende por carecer de "autentica proyección social"; los conceptos torales (sociedad, proyección social, entre otras) se dan por hecho y entonces Soriano nos pestañea pícaramente: intenta corregir una concepción metodológico-epistemológica (de los límites del conocimiento) no con un marco teórico -definiendo y trazando ideas para la precisión- sino con una canasta de valores morales.
Y cuando el enfrentamiento es moral, gana el de mayor pureza: la diferencia entre lo certero y lo erróneo no es de fondo sino de grado: tú eres inferior a mí porque no tienes mi grado de proyección social. Los problemas -de investigación- se solucionaran; pero las muletas no curan. Tarde o temprano aquel paliativo se romperá y caerá donde siempre. ¿Pero dónde erra el buen Soriano? En sus Rojas causas. En su revisión de la literatura -tácita y privada- se encuentran ciertas palabras venidas del convento de los rollos del Marx muertos:
"Debe tenerse en cuenta que los productos del quehacer científico al elaborarse en un entorno capitalista están impregnados de ideología de las clases dominantes, situación que es posible superar si se posee, ante todo, una autentica conciencia social" (página 23).
En su cruzada -meramente académica, claro- de descabezar ideologías en las ciencias el buen Soriano olvido degollar a su hidra interna. Ya veremos que tan bueno o que tan malo (y sobre todo para quién y para qué) son estos sesgos metodológicos. Eso será en la segunda parte.
2
El panfleto epistemológico
Si la idea del libro era la de generar ideas, la obra queda truncada. Pero sólo los buenos libros pretenden tales imposibles. El libro se presenta, o así lo quiere el autor, como un manual. Más preciso: como una guía para esquivar errores. Se conduce a baja velocidad y en un carril peligroso. A la obra en cuestión habría que agregarle otro manual para su lectura. Por definición, al ser una obra académica, el idioma de lo escrito se refugia en lo ilegible; no tanto en la prosa como en los conceptos. Citemos al acusado:
La necesidad de influir en los procesos sociales o de modificar diversos aspectos de la problemática que se estudia, ha llevado a varios investigadores comprometidos con las causas populares a desarrollar métodos para involucrar en forma más directa, a las ciencias sociales en la solución de los problemas. A esto se le ha denominado Método de investigación-acción, o investigación militante, entre otras designaciones. (Ibídem)
La restricción del lenguaje muestra ciertos defectos. Más que problemas fenomenológicos son de naturaleza interna. Las palabras son una extensión del Marco Teórico tácito del buen Rojas. Va de nuevo: la Investigación Militante tiene -diría cínicamente- una propensión a calificar y juzgar; cosa no propia de una práctica que se presume objetiva - es decir, hacer ciencia-.
La respuesta estándar es citar a Thomas Kuhn: la ideología también esta en la ciencia. Pero no han leído bien a Kuhn. Lo que dice el buen Thomas es que la ciencia depende de la veracidad otorgada por grupos. La búsqueda de nuevos descubrimientos esa supeditada a los conocimientos presentes, mismos que son proporcionados por la aprobación del gremio.
La obra de Rojas Soriano es cínicamente parcial aunque se erija contra aquellos que realizan sus investigaciones tal cual el redacta sus libros. Un poco al estilo Lenin podemos tomarnos el rol detectivesco y seguir la ruta de las citas para encontrar los verdaderos intereses.
Su bibliografía se nutre de compañeros de habla española. Latinoamericanos si prefieren. No hay mucha diversidad, o bien, pluralidad en pensamientos acotados. A grandes rasgos, el buen Soriano es un copy-paste adelantado a su época. La parcialidad e intereses ideológicos son parte del diseño del mapa curricular latinoamericano.
Lado B, le toca a la obra
El libro propone establecer -citando a Gramsci- pautas generales cuya función es no la brindar principios para investigar, puesto que "Es un hecho que en la investigación no existen modelos, arquetipos, o recetas de cocina aceptados unánimemente" (página 44).
Lo que se propone son reflexiones previas que tracen el camino, siempre en apego con el método científico que incluso este último no es necesariamente rígido para las investigaciones sociales. En base a lo anterior, el autor enumera ciertas consecuencias concretas nacidas del método científico, estas son:
- a) La complejidad de los fenómenos que se estudian
- b) La disponibilidad de las teorías pertinentes
- c) El tipo de objetivos que pretenden alcanzarse
- d) Conformidad con las experiencias específicas de cada momentos histórico
A partir de esto se formulan tres pasos en el proceso científico: Descripción, explicación y predicción. Cada uno se apoya o continúa ciertos objetivos. Explicar entra en las investigaciones propensas a aplicar teorías sociales; y cuando sólo se desee conocer las relaciones sociales, entonces se buscara a la descripción.
El libro continúa con sus propias palabras: siendo Descriptivo, explicativo, aunque no predictivo. Rojas Soriano elabora una sistemática exposición de los pormenores que se deben de usar en un trabajo de investigación: hace un decálogo del protocolo y los buenos modales del escrito académico, que va desde locuciones latinas, hasta la revisión hermenéutica y bibliográfica de ciertas obras citadas.
Pasando el discurso, -o dejando pasar el discurso de presentación-, llega la hora de elaborar el recurso dialéctico por excelencia: crear hipótesis. Especular, en base a ciertas investigaciones previas, sobre explicaciones tentativas del fenómeno en cuestión.
Vale la pena aclarar que la hipótesis puede sostenerse de ciertos datos empíricos, siempre y cuando tenga una orientación que haya sido estructurada en el planteamiento del problema.
La revisión de la literatura o marco teórico es otro gran tema. Raúl le da especial énfasis
En síntesis, la obra es didáctica pero panfletaria, fácil de leer pero facilona en concepto; dispara a los sectarios del método ortodoxo, pero es parcial en sus planteamientos. Trata temas obvios pero necesarios con cierta precariedad de expresión pero sencilla prosa. El carácter de multi-disciplina en la el método de investigación, por ejemplo, y su necesario uso para evitar resultados que son falseados desde antes de comenzar a investigar.
servido por Román Manuel
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29 Marzo 2009
Misión:
Posicionarnos como líderes de la construcción de marcas través de la comunicación estratégica y la más alta eficiencia corporativa.
Visión:
Ser una organización que guie a nuestros clientes por el camino del prestigio y la trascendencia.
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21 Marzo 2009
"Nomás hay puros libros"- exclamo la señora X. Lo que no acabo de entender es qué otra cosa esperaba encontrar en una feria del libro. Tantas personas leyéndose entre sí; curioseando solapas equivocadas. Mirando con especial ahínco, esperando encontrar -no un milagro literario sino un- fotógrafo que imprimiera un retrato de su personaje, esperando ser narrados en la siguiente nota de sociales. Amen por estos eventos. Generadores de ficciones periodísticas: historias de personas cultas, y además, ¡elegantes! La feria del libro es una alegoría al pasaje de las buenas intenciones: una ópera de cantores librescos. Cantan: Todos Deberían Leer.
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21 Julio 2008
Aclaro:
Tal vez me equivoque (sí. En tiempo presente subjuntivo).
El programa "ritmo y salud" del canal 7 (Canal local de Mazatlán) tenia como invitado un orador de los valores, (estilo: familia, amor, amitad y silicio preventivo). Sólo lo vi en zapping entre uno y otro canal; pero al final la curiosidad me mato: ¿Cuál seria el tema que podria desarrollar?
Resultó que el invitado era un supuesto psicólogo... con sotana detras del título.
Empezó por hablar de las mujeres ("jovencitas") que tienen relaciones sexuales a más temprana edad; el tipo no era un fanatico (bueno, no tanto) pues tenias una serie de argumentos, un tanto reciclados y amañados, pero al fin y al cabo argumentos.
Quien desafortunadamente (para sí) se mostro trasparente, fue el auto nombrado cantante (Ex- integrante de la banda el recodo) Carlos Sarabia. En su incapacidad para conversar-como a todos nos pasa alguna vez, pero no en televisión-inicio una serie de comentarios:
"Ami en lo personal se me hace muy repugnante que"
La homosexualidad ("hombres con otros hombre")
El sexo ("jovencitas teniendo sexo")
y la educación sexual promovida desde el gobierno ("... es como en el comercial de la pildora del día siguiente; la muchacha es una jovencita; es como si quisieran insitar a que tuvieran sexo cada vez más jovenes")
Me sorprende que no haya escandalizado a nadie esos comentarios (vertidos hace menos de una semana); lo que lleva a pensar que
Mazatlán es conducido por ciudadanos tolerantes y democraticos que son capaces de respetar incluso opiniones demasiado conservadoras o...
A nadie le importa.
Opto por la segunda.
También es obvio que Car-listo no piensa dentro del programa (y no se en el resto de su vida). Cuando entrevistaron a mi hermano, el buen Carlangas sólo le preguntaba a mi hermano (por ordenes de su productor que era amigo de mi carnal).
En esta ocasión más reciente debio pasar los mismo; le ordenaron borrarse el pito y las bolas para hablar con la autoridad moral que las sacro imagenes del Señor tienen.
Y para rematar, habló de la educación sexual entre familia (por supuesto: Nuestros padres, ellos han recibido una amplia educación sexual de nuestros abuelos...)
Lo verdaderamente grotesto no son los criterios de un hombre que tal vez nunca recibió educación (para querer ser luchador no se ocupa terminar la primaria...)
Lo grotesco proviene del Orador de valores al mencionar que "hay jovenes, que he hablado con ellos en entrevistas [...] que toman la pildora siguiente varias veces al mes [...] no saben los efectos contraproducentes"
Visto superficialmente pareciera que tiene razón; pero la desinformación y el mal uso de los instrumentos que regulan la vida sexual no tiene solución en canastas de valores reciclados; al contrario, es una de las causas del problema
La información y la aptitud abierta a la sexualidad se ven sustituidas por paquete de
Valores de $19.95
servido por Román Manuel
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21 Julio 2008
Mazatlán, es oficial. Además del turismo nacional y cultural, también posees un nuevo atractivo: la caza de policías.
Hoy (20 de julio del 2008)
Se registro un nuevo tiroteo en la plaza ley del mar resultando un policía asesinado. Los hechos ocurrieron alrededor de 20 y 20:45 horas.
Este es el segundo hecho violento registrado en la ciudad en menos de un mes, aunque en menor proporción con el anterior con el delito cometido hace unos días en el que se involucraron personas ajenas al conflicto que fueron tomados como rehenes en el centro comercial La Gran Plaza.
***
Dos días despues que fuera sitiado La Gran Plaza, el periódico local, El Debate realizo un sondeo entre algunos comensales y visitantes del centro comercial, entre las opiniones recogidas, un sujeto hizo gala de su prole y cultura al señalar que "me vale madre" para luego agregar que "el que la hace la paga"; comentario que secunda al razonamiento de algún otro sujeto en algún otro tiempo (confeso al autor de este texto): "En Sinaloa respetan, no como en otros estados, aquí no más matan al que la debe; aquí respetan"
Cometario vacío e injustificado pues no pone en consideración:
A) Las muertes por balas perdidas
B) La aflicción y sufrimiento de los familiares de las victimas
C) La sociedad sitiada por el enfrentamiento de las Narco fuerzas
D) La economía y posibilidades amagadas
E) La Narco cultura (¡Sí! Me atrevo a comparar asesinatos con representaciones simbólicas: Es la segunda muerte de la sociedad, la corrosión del imaginario colectivo)
Entre otras cosas que escapan de mi temple para no invocar a la progenitora de los autores de estas masacres.
Mazatlán ya estaba citiado desde tiempo atrás; el carácter permisorio (e incluso orgulloso) de las actividades delictivas fueron focos rojos que desentendieron los porteños; Focos rojos como aquellos que ponen en las fiestas de fin de año donde la gente comienza a disparar, pero por disparar matan a niñas que nada tienen que ver con sus costumbres. (Ocurrio hace unos 2 ó 3 años)
El "Me vale madres" junto con los "el que la hace la paga" y "aquí no más matan al que la paga" son, espero no apresurarme en mis conclusiones, muestran de unas mentes enfermas y corroidas, o lo que es lo mismo;
SON UNOS PENDEJOS.
Y si no, nada más vean la foto donde sale un niño asesinado ¿el "la pago"? ¿el "la debia"? Aunque una cosa es segura: a Todos les vale madre.
servido por Román Manuel
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13 Julio 2008
A veces juego al lector arqueólogo buscando alguna métrica desconocida, digna de ser leída. Pero sólo encuentro ruinas. Al leer la cuasi lenista pero bien intencionada EntorNos, me encuentro con “Nick, el poeta Dark”. El nombre y auto adjetivo son motivo suficiente para propinarle una golpiza a “Nick, el poeta Dark”, pero lo verdaderamente insoportable esta entre Nick y Dark; así es, me refiero a la parte de poeta (el poeta). Cualquiera (y yo me incluyo como un cualquiera) puede jugar a las rimas, pero igualar un inocente juego de escribir en verso con la tarea de El poeta (y compararse, por nombrarse como tal,) es –en lo personal- repugnante. En fin, no me siento ni muy poeta ni muy Dark, pero el buen Nicky me ha inspirado algunas cuantas palabras (Machado, Mallarmé; perdónenme):
Lo titulo: versos y contra versos versus Nick, el poeta Dark
Busca y abusa
Creyendo Ser
Entre palabras
(Y líneas)
Ser nombrado poeta
Mártir del verbo
(Pero es él,
El verbo,
El mártir)
Desconoce (y no admite)
Aquella burla socarrona
Diluida en la creencia mamona:
“soy artista, no me entienden”
Un ja, ja, y ja
Merece la maricona prosa
De un preso
(Recluso)
De un pretencioso mundo oscuro
Se cree Neruda, se cree poeta
Se cree mejor que Neruda
(Artificioso artista negado
Otro poeta dark…)
“Me llaman Nick, el poeta dark”
Y los darketos se enfurecen
Los góticos se desentienden
-No es mi raza
-Ni de mi camada
Sólo otro estúpido
Creyendo ser poeta
Engendrando cacofonías
Perdonalo Cernuda
No sabe lo que hace
servido por Román Manuel
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1 Julio 2008
Parecían unas vacaciones de ensueño, leyendo a Montaigne, disfrutando las tardes y viendo canal 22; pero hace unos días todo se fue al carajo. Me calle. Me creí solo. Fui el único que se dio cuenta: habían quitado el canal 22, Megacable la cago. A nadie le importo. Ni en mi casa ni en mi barrio. Me calle. Me creí solo. ¿Cómo podía alzar la voz sin más fundamento que el gusto por un canal elitista? Sergio Sarmiento (creyéndose el muy sesudo) escribió en reforma, ¿Por qué se debería de financiar entre muchos un canal de pocos? Andrés Roemer le responde: porque crea públicos. Y el buen Sergi lo ignoro y repitió la pregunta: “sí, pero debemos hacer la pregunta, ¿por qué se debería…” el otro güey entiende su jueguito. Le responde: pues sí. La moraleja de esta jalada es: Hasta en los más pipudos de la high intelligentsia hay imbecilidad. Si un periodista que se dice analista no puede entender de un ex secretario de CONACULTA el porque las empresas (estatales) de cultura son empresas que trabajan con pérdidas, bueno, para que perder el tiempo en mandarles cartas a los Megacablinos que tan pendientes están de los gustos a tabula rasa: el momento es lo que importa, el rating, no importan consideraciones previas. ¿De que sirve un defensor del televidente cuando los problemas no dependen del canal sino del criterio mercantil de los programadores? Ese mismo día que quitaron al 22, mi tocayo, Román Gubert, presentaba (ya grabada) una conferencia sobre los medios; me emocione, pocas veces se tiene la oportunidad de escuchar tales conferencias, y esta no era aquella oportunidad. Previo a encender el televisor pensé, “tal vez el rating no se tan malo, exagera Monsivaís y acierta (Nicolás) Alvarado”; ahora pienso diferente. Seguía callado y me pensé solo; estaba equivocado. Paso una semana para encontrar una pequeña nota, ignorada y desaliñada: Megacable saca del aire al canal 22, y más me sorprendió el origen de la nota: fueron los mismos televidentes, unos se quejaron con Megacable, otros escribieron al periódico. Ya no estaba solo, pero seguía callado. Con la nota en mano, no podía seguir así, más aun con los razonamientos de los Megacablinos: quitaron al 22 porque tenía poca audiencia. En su lugar dejaron 3 variaciones del canal TVC (más una señal repetida), cuando menos hubieran dejado un canal que no despierte sentimientos tan vomitivos en el televidente. Si rating es lo que buscaban, seguirán buscando. No se que carajo pensaron (perdón, los sobrevaloro: pensar que pensaron) pero callado ya no me puedo quedar. Este es el último medio al que recurro, al medio que es refugio y no rechaza por ser uno o por ser pocos. Tenia que hacerlo, tenía que preguntarme ¿¡Por qué carajo Megacable quito el canal 22!?
servido por Román Manuel
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